Obama moviliza “todos los recursos” para frenar el avance de la mancha de crudo que amenaza las costas de Luisiana y culpa de ello a la petrolera BP.

El tiempo corre en contra. Crece el temor a una inmensa marea negra que se trague la frgil vida salvaje y los pantanos de Luisiana tras la nueva previsin de que la mancha de crudo en el Golfo de Mxico es cinco veces superior a lo estimado y de que alcance la costa de EE UU maana. Aslo ha dicho hoy en una rueda de prensa en la Casa Blanca la contraalmirante de la Guardia Costera, Sally Brice O’Hare, que ha indicado que pasarn tres meses antes de que una vlvula sea instalada para poder frenar el derrame. Junto a ella, la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, que ha anunciado que el Gobierno ha declarado de “importancia nacional” el vertido para que el Ejecutivo tenga capacidad de movilizar ms recursos. Hay tres Estados amenazados: Luisiana, Misisipi y Alabama.

Ya ha pasado una semana del accidente -sin explicacin hasta el momento- que el da 20 se cobr la vida de 11 personas y provoc el hundimiento de una plataforma petrolfera a 50 millas de las costas de Luisiana, y el crudo sigue brotando, a un ritmo de 5.000 barriles diarios (800.000 litros), no 1.000, como se estableci en un primer momento.

Napolitano ha anunciado que viajar maana a la zona junto con una serie de responsables de la Administracin norteamericana para evaluar los datos y supervisar las labores de control. Segn Napolitano, el presidente, Barack Obama, est informado al minuto de la situacin. La responsable de la Seguridad dentro de las fronteras de EE UU ha anunciado que el Gobierno reclamar responsabilidades a BP, empresa propietaria de la plataforma.

En la rueda de prensa conjunta ofrecida anoche por el jefe de operaciones de la plataforma, Doug Suttles, y la responsable de los Guardacostas de EE UU, Mary Landry, qued de manifiesto que ambas partes manejaban -quiz de forma interesada- datos e informaciones distintas. Segn Landry, la amenaza era muy grave y el volumen de expulsin al mar de petrleo cinco veces superior al aceptado por la compaa. Ante la evidencia presentada por la jefa de los Guardacostas, el responsable de Deepwater Horizons reconoci que, basndose “en imgenes de satlite, ahora se puede ver que el vertido es superior a los mil barriles”.

La alerta es tal que el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, ha declarado el estado de emergencia y solicitado ayuda federal de urgencia para proteger la costa. Ms de 400 especies de fauna y vida acutica estn en peligro. El Ejrcito de Estados Unidos interviene ya en los trabajos para contener la mancha mientras que la compaa -impotente- asegura que “toda ayuda serbienvenida”.

Si las estimaciones de los guardacostas son correctas, la mancha alcanzara las proporciones de la catstrofe del Exxon Valdez, petrolero que se hundi frente a las costas de Alaska en 1989 vertiendo millones de toneladas.

Ni las barreras flotantes desplegadas para intentar contener el petrleo ni los intentos de quemar la mancha para contenerla han dado resultado. Hasta ahora, todos los intentos han sido “insuficientes”, segn el gobernador de Luisiana. El cambio en la direccin de los vientos no ha ayudado en los incendios controlados, que seguirn realizndose en los siguientes das -aunque incendiar la mancha de petrleo tambin supone problemas ambientales, ya que el humo negro que despide es txico y deja residuos en el mar-.

El gigante petrolero BP operaba la plataforma Deepwater Horizon, que contena 2,6 millones de litros de petrleo en depsito y extraa cerca de 1,27 millones de litros por da. El pasado martes fallaron los intentos de sellar dos filtraciones en un oleoducto que conectaba la plataforma petrolera a la fuente de origen, a pesar de una operacin de cuatro submarinos robotizados a 1.500 metros de profundidad. Hoy se ha sabido de una tercera filtracin.

Fuente: El Pais

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